martes, 11 de enero de 2011

...como semilla de bambú...

En uno de esos momentos en los que nuestra mirada alcanza la vida de otros y se observa con tristeza que "no se ha logrado tanto" justo en ese momento en el que me encontré a mí misma escribiendo la noche anterior frases como "no es posible que a mis treinta y dos años no haya ..." dejando de importar lo que le siguió a esos tres puntos. Me vi paralizada, sin esperanza y una vez más deseando no tener que aparecer de nuevo en el exterior...deseando hallar un escondite lo suficientemente eficaz que me garantizara estar fuera de contacto con todo el mundo, en especial con todos aquellos quienes forman parte de mi vida y se han formado cierta imagen de mí que no corresponde a la que veía en aquellas horas. Y en eso estaba cuando me encuentro en mi correo electrónico aquella historia, que si bien es cierto que no es la primera vez que me encuentro con ella, tambipen es cierto que apareció, de nuevo, justo cuando era necesaria. Para recordarme lo mucho que me esfuerzo día con día para ser más consciente, para ser mejor, que me recuerda que nosotros hacemos la vida. Y recordé a mi buena amiga Gloria cuando en una de esas charlas reconfortantes que tuvimos me asemejaba a un arbol bonsai...y de su característica de ser pequeño a la vista perso hechar grandes raices... después de meditar en todo esto me dediqué a buscar información acerca del bambú y del bonsaí, descubrí que me siento profundamente identificada con ellos, aveces dedico una gran cantidad de tiempo a hechar raiz, y parece que no pasa nada en mi vida, y aveces, como al inicio de esto, me siento frustrada y deprimida por ello, pero siempre termino recibiendo la frase oportuna o la circunstancia en la que recuerdo que no es que no pase nada, es que es moemnto de hechar raiz...

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